Nocturno op. 9 - Chopin
Murió mi hijo
ayer por la mañana,
la enfermera, que me atendió,
tenía cara de payaso y
la doctora era una de las enfermas.
Murió a un mes y una semana,
me jodieron cuatro venas,
me aspiraron por dentro
para evitar infecciones
y aún con anestesia
sentía el dolor en mi cuerpo dormido
y las larvas inundaron mi rostro
mis manos y mi alma.
Murió mi hijo ayer
por la mañana,
su padre no tiene dinero
y a pesar de mi dolor y de su culpa
se contenta viendo porno
por las tardes de lluvia negra.
Mi hijo murió poco a poco
entre sangrado y sangrado
entre mi coraje y pena,
decidió, pues, no tenerme
por madre,
no crecer en mi cuerpo jodido y de mierda.
Las flores ya no crecen,
las semillas no germinan,
los árboles, hace mucho, dejaron de morir de pie,
por que la tierra en que quieren crecer
está muerta.
Murió mi hijo
ayer por la mañana,
su padre navega entre imágenes
de mujeres ( sin rostro)
desnudas chupando vergas,
moviéndo sus putas nalgas y enormes tetas,
mientras yo me hundo,
mientras yo grito,
mientras maldigo el nombre de Dios
y de la puta enfermera
que no me brindó ni cinco segundos de compasión.
Murió mi hijo
ayer por la mañana
y hoy, muy a mi pesar,
y con mi enojo y odio por todos y todas,
vuelve a brillar el jodido sol,
como si nada, de lo ocurrido ayer,
hubiera pasado.









