Y sigues aquí
intentando creer en los milagros
cuando ya no hay estrellas,
no hay olor
conocido en el viento
ni sueños en que las sonrisas
y esa felicidad, caduca y muerta, exista.
La gloria en esta corta historia
no es verdadera...
No puedes creerte el héroe
no hay alas
ni poderes especiales,
no hay gente que grite extasiada tu nombre y
te tenga compasión;
sólo existe tu cara deformada por las lágrimas
y el cuerpo dañado por la enfermedad.
Aquel fragmento real imaginario
de la niñez
con las nubes blancas
y los gatos maullando en el techo
olvídalos
nunca volverán.
La semilla que has intentado plantar
tantas y tantas veces, ahí sigue;
hueca, vacía de tu dolor y soledad
en esta tierra, a la que llamas cuerpo,
y que no está hecha
para dar vida a nada;
aquí las flores no germinan
y los ojos de los niños sólo ven oscuridad.
Intentas, vanamente, tener fe en algo
en tener coraje
cuando sólo eres un cucaracho asustado
viendo la manera más fácil
de poder escapar.
Ya el filo de la pequeña navaja está afilado
tu cuerpo espera, pacientemente,
el dulce y cortante encanto
de la vida, de los años,
de aquellos recuerdos que nunca acabarán
y que de nuevo, se repetirán.
Y sigues aquí,
debajo de la lluvia de tus ojos
de la hoz de tus palabras
intentando reconstruir un mundo
que se cae a pedazos
en que habitan las ratas y
que no se puede ya salvar.
Entonces, sigues ahí
como si nada pasara
como si el espectáculo, de tu propia muerte
de esa lenta destrucción
te fuera grato...
martes 6 de octubre de 2009
domingo 9 de agosto de 2009
Pájaro azul (Charles Bukowsky)
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?
Etiquetas: azul, Bukowsky, lafourcade, música, poemas
miércoles 29 de julio de 2009
Creo que tiempos mejores se aproximarán, solo debo remar más duro contra la mierda...
esto es un grito desesperado (no de ayuda, puntualizo ampliamente) por salir de mi misma y jugar en el mundo.
Caso extraño: escribo sensaciones ajenas, mundos en los que no me veo a mi misma, no veo mi rostro ni escucho un eco que me interiorice con todo lo que escribo.
Estoy harta de la gente con su pose de "soy un escritor chingón no descubierto o en ciernes;laméme el culo y bendice el día en que nací"...
Yo trabajo vendiendo comida, de telefonista, de estúpida "edecan", vendo cosas inservibles, me volví alcohólica, soy pésima en la redacción de todo, soy un aneurisma a punto de reventarse, alucino cosas y soy depresiva mal pedo (bueno en este punto de la vida ¿quién no lo es?); no recuerdo donde dejo el puto carro estacionado en la escuela y no recuerdo las palabras para mencionar alguna cosa.
No puedo encontrar un "trabajo decente" según mi madre, mis hermanas, mis tías y demás familiares que en su vida se han preocupado realmente por mi. Doy verguenza, dice mi padre, la persona con la que no hablo desde que en un ataque de locura me dejo en la Alameda famosa de este gris lugar... pero me vale madre, bien o mal me he divertido en todo lo que he hecho: las peleas que causé, los rounds que me aventé con mis jefes, las noches de bailar, en un centro de comida rápida, a las 2 am canciones "chundas" mientras trapeaba los suelos y limpiaba hecha madre la grasa.
recuerdo las llamadas de "telemarketing" y las disputas de los ancianos por cosas triviales, la gente que me mentó la madre, la gente que pedía explicación de todo aunque se la hubieras dado ya tres veces. recuerdo los estúpidos gerentes lameculos y los empleados tmbn lameculos y unos que otros que fueron boxeadores y le daban de chingazos a lo que fuera y quien fuera. me acuerdo de un gerente golpeando con una bolsa de plástico llena de bolsitas para catsup y chile piquin a una pendeja que metió mal la orden. me acuerdo de todo ese mundo fantasioso y feliz en que todos sueñan con ganar más y crecer como personas... o máquinas o autómatas ...
escribo todo esto porque es mi puto espacio y tengo la gana...
nada de poesía ni prosa, ni ninguna mierda revienta cerebros
joder...
martes 2 de junio de 2009
Murió mi hijo
ayer por la mañana,
la enfermera, que me atendió,
tenía cara de payaso y
la doctora era una de las enfermas.
Murió a un mes y una semana,
me jodieron cuatro venas,
me aspiraron por dentro
para evitar infecciones
y aún con anestesia
sentía el dolor en mi cuerpo dormido
y las larvas inundaron mi rostro
mis manos y mi alma.
Murió mi hijo ayer
por la mañana,
su padre no tiene dinero
y a pesar de mi dolor y de su culpa
se contenta viendo porno
por las tardes de lluvia negra.
Mi hijo murió poco a poco
entre sangrado y sangrado
entre mi coraje y pena,
decidió, pues, no tenerme
por madre,
no crecer en mi cuerpo jodido y de mierda.
Las flores ya no crecen,
las semillas no germinan,
los árboles, hace mucho, dejaron de morir de pie,
por que la tierra en que quieren crecer
está muerta.
Murió mi hijo
ayer por la mañana,
su padre navega entre imágenes
de mujeres ( sin rostro)
desnudas chupando vergas,
moviéndo sus putas nalgas y enormes tetas,
mientras yo me hundo,
mientras yo grito,
mientras maldigo el nombre de Dios
y de la puta enfermera
que no me brindó ni cinco segundos de compasión.
Murió mi hijo
ayer por la mañana
y hoy, muy a mi pesar,
y con mi enojo y odio por todos y todas,
vuelve a brillar el jodido sol,
como si nada, de lo ocurrido ayer,
hubiera pasado.
miércoles 13 de mayo de 2009
Ésta que ves aquí
es el reflejo de lo
que no tiene rostro
Es la sonrisa triste
y los ojos grandes
de quien ve los agujeros negros.
Ésta que ves aquí
perdió su nombre y
su fecha de nacimiento;
no tiene cara ni sexo
ella toda esta hecha
de la materia líquida-vizcosa
con que se forman los sueños.
Lo que ves aquí
no es "ésta" ni "ella"
es sólo un pronombre defectuoso
pretencioso y migrañoso
que juega a desdoblarse
multiplicarse y transformarse
en lo que él quiera.
Esto que ves aquí
lo conforman millares de sílabas
y consonantes que uniéndose forman
tejidos de palabras
células de vocablos
y órganos de definiciones
que dan lugar a
un "verbo hecho carne."
Ella es ésta que se ve aquí
mirándose en el espejo
de la carne humana
robado por una cámara
en el tiempo de la infancia.
domingo 26 de abril de 2009

Se siente una punzada en el ojo.
El tacto, del vidrio lacerante,
en el cerebro, lo llena todo.
Hay una lágrima de piedra
recorriendo la arena
del interminable rostro
que intenta, vanamente,
mirarse al espejo.
El trino del ave
es el chillido del muerto,
una balacera dura, ardua,
incrustada en las blandas formas grises
que se bifurcan en pequeños senderos.
El color de la luz
es el cancerbero,
mordiendo y destrozando
todo a su encuentro.
Un corazón palpitante,
de dolor invisible,
es la cabeza.
Ella tiene su ojo-océano
con peces-dagas atravesándolo,
(de norte a sur
de este a oeste
de x a y),
desde el amanecer
hasta la puesta del sol.
Rojo mar de ideas,
donde hace olas la consciencia,
es mi cerebro
con un suplicio de rosas,
tan perfumado y enervante,
pero con espinas punzantes
decorando mi cabeza.
martes 10 de febrero de 2009
Es tan divertido estar colgado del techo,
mirar los cascabeles étereos
tintinear y tintinear,
sentir el cosquilleo en la nariz
de la brisa marina de tu pelo
y recordar
aquellos agujeros negros
en que tu lengua me hacía cosquillas.
Desde aquí
veo mis pies balancearse
y siento la verguenza de ser feliz,
de ver a través del tiempo,
finito e inexistente,
a los hijos que se me han ido por el retrete
miles de espermas muriendo
entre mis piernas, mi sexo, mis senos
otros mueren en el filo de mi espalda;
la esperanza no existe,
para los que son como yo,
ha sido vedada.
La música comienza con un compás nuevo,
yo vuelvo a ser niño,
me tomo a sorbos el agua del cielo
y piso las nubes
en los charcos negros.
Quisiera haber gritado
hasta que el pájaro de mi voz
muriera,
haber viajado hasta que mis pies
se hicieran cenizas;
haber apuñalado al tiempo
(y a la voz de mis padres)
para atreverme a todo.
Fui un "cobarde
no pude soportar el sufrimiento de ser
tan inmensamente feliz".
Es tan divertido estar colgada del techo,
con los ojos tan abiertos,
y el alma ausente,
viendo el cielo.







